El motivo por el que se escancia la sidra

Una de las cosas que más llama la atención de los turistas que visitan nuestra sidrería en Nava, es el proceso del escanciado de la sidra, la forma en que se sirve es muy peculiar y llamativa. Consiste en hacer que la sidra golpee contra el borde del vaso desde cierta altura.

¿Por qué se escancia?

Cuando conseguimos que la sidra golpee contra el vaso, lo que sucede es que se volatizan los predecesores aromatizados y se fortalecen las propiedades organolépticas.

Estas burbujas pequeñas que podemos ver al escanciar la sidra, son las que hacen posible arrastrar su aroma y que llegue hasta nuestra nariz, motivo por el que también se sirve la sidra en vasos anchos. El vaso cuenta con una forma ancha a fin de que pueda introducirse en su interior la raíz y de este modo poder oler mejor el rico aroma de esta popular bebida.

Debido a esto, es importante que la sidra se tome lo antes posible una vez la hayan escanciado, de manera no se va a perder el punto carbónico que adquiera en el escanciado, con lo que lo mejor es no atestar el vaso.

Aunque en muchas sidrerías se está perdiendo la tradición del escanciado de sidra tradicional, sustituyéndolo por los escanciadores de cerámica conocidos como “sidrín”, que echan la sidra a presión directamente sobre el vaso, para muchos clientes el hecho de que le sirvan la sidra como se hacía antes de que estos escanciadores tuvieran tanto éxito, es un valor añadido de cualquier sidrería.